COVID UPDATE ( y algunas reflexiones sobre los unicornios y la caca con purpurina...)
La vida tiene estas cosas...te toca la lotería por Navidad, pero te contagias de Covid antes de que termine el año. Un fin de año, como diría una querida amiga mía, de "caca con purpurina".
No todo es malo, a ver, de momento no he tenido fiebre alta ni dificultades para respirar, pero sí algo de agotamiento físico, dolor de cabeza y una tos algo molesta...
Me estoy cuidando y me siento cuidada por los que me quieren, ¿Qué más puedo pedir? Sé que no todo el mundo ha tenido esta suerte al contraer la enfermedad.
Estoy agradecida por los mensajes de ánimo, los tuppers de comida, las videollamadas, los chistes malos, las muestras de cariño y el Paracetamol...
Estoy agradecida por poder pasar por todo esto con TRANQUILIDAD.
Mary Poppins cantaba que "con un poco de azúcar esa píldora que os dan, la píldora que os dan pasará mejor..." Y gracias a ti, que eres mi mejor medicina, más que con azúcar, veo la vida a través de una bola de cristal, nieve y purpurina.
El cristal refleja quién soy, la nieve suaviza las caídas y la purpurina hace que lo que se pudre a mi alrededor no se vea tan mal. (Siempre hay esperanza si queda un puntito de luz...)
Hoy es el primer domingo del mes y también del año, y como de costumbre voy a compartir mi testimonio:
Hace unos meses, sentía que Dios se había olvidado de mí. Quizás esa es la sensación más triste y fría que una persona creyente pueda sentir en su vida, pues te preguntas el porqué, el cuándo y el cómo dejaste de sentir aquél amor que te hacía sentir tan segura y feliz. Pues bien, hace dos semanas, algo empezó a cambiar...En vez de sentir angustia todo el tiempo, empecé a sentir paz; en vez de dolor, comprensión; en vez de soledad, una oleada de pequeñas muestras de "Estoy aquí contigo" que jamás voy a poder olvidar.
Pensé que me hundiría en el miedo y en la desesperación, pero extrañamente, me siento BIEN. Vuelvo a tener acceso a mis sentimientos positivos. ¡Un milagro!
¿Y qué testimonio hay más grande que este? En DyC 6:23 el Señor te pregunta:
"¿No hablé paz a tu corazón en cuanto al asunto? ¿Qué mayor testimonio puedes tener que de Dios?"
No puedo negar que siento paz, porque he vivido sin saber lo que era esto durante muchísimo tiempo. Así que la reconozco y sé de quién procede, porque sé sin ninguna duda que es el regalo que mi Padre Celestial me ha dado para que pueda seguir adelante y confiando en Él.
No te equivoques. No tengo una fe inquebrantable, pero ayer me di cuenta que es la cantidad de fe suficiente que necesito en estos momentos para poder seguirle.
Este año 2022, se presenta ante mí con muchos retos que afrontar. Me iría bien creer en los unicornios, pero he decidido que para poder luchar estas batallas necesito a un buen caballo de verdad.
Love,
Adenay
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