30 junio, 2019
Lo que soñaba ser de mayor

Lo que soñaba ser de mayor


Siempre pensé que cuando fuese mayor estudiaría Bellas Artes y me convertiría en una artista. Uno de mis sueños era poder exponer mis obras en un museo antes de los 30.

Tengo 35, y sin saber porqué, progresivamente dejé de pintar y de dibujar desde hace años. A medida que fui creciendo, me convencí de que vivir del arte era algo muy difícil, y que para poder VIVIR, para poder ganarme la vida con una profesión de "verdad", debía estudiar una carrera que se considerase estable.

Estudiar inglés, fue mi segunda elección, y durante un tiempo me fue muy bien, pero tengo que admitir, que siempre sentí que me faltaba algo.

Creo que el MIEDO a no ser lo suficientemente buena fue lo que me alejó de cumplir con mi sueño.

  • Me falta técnica
  • Hay personas que lo hacen mucho mejor que yo
  • No tengo un estilo propio
  • El arte no me va a dar de comer
Durante mucho tiempo me sentí avergonzada de mis obras. Sinceramente, nunca me acababa sintiendo satisfecha con el resultado final, y compartir mis pinturas con los demás me hacía sentir incómoda. 

Para mí, pintar era un ejercicio que realizaba muy íntimo. Mis pinturas estaban intrínsecamente ligadas a mis emociones y a mis sentimientos, y exponerlos al mundo, me hacía sentir vulnerable.

A veces dibujo y pinto de forma esporádica, pero me sigue costando creer que puedo lograr "algo" con esto. 

Lo mismo me ocurre con la música. Disfruto mucho cantando, incluso formé parte de un grupo durante una temporada, y de vez en cuando me siguen invitando a participar en nuevos proyectos, pero me siento bloqueada. 

No sé a qué le temo más, al fracaso, al éxito o a ser indiferente. ¿Tú te has sentido así alguna vez?

Analizando qué es lo que realmente me gustaría hacer ahora que sí que tengo tiempo para dedicarme a lo que quiera, me ha sorprendido mucho mi respuesta.

No es la música, no es el arte: es mi familia

Puedo vivir sabiendo que no he conseguido convertirme en una pintora de éxito, y puedo vivir sin haberme ido nunca de gira con mi grupo, pero no puedo vivir sabiendo que dejé lo que más me importaba atrás. 

Hay mujeres que pueden hacer de todo a la vez, pero he decidido arrancarme del pecho la etiqueta de superwoman . Estoy cansada de sentirme obligada a abarcarlo todo o a obligarme a tener que creer que tiene que ser así. 

Contra más me esfuerzo por aprender a través de la lectura de buenos libros, más entiendo quién y qué clase de persona quiero llegar a ser. Quizás mi mayor obra no sea una que pueda llegar a exponer en ningún museo, y mis giras se conviertan en la responsabilidad de acompañar a mis hijos al colegio...

Lo que soñaba ser de mayor, quizás no tiene nada que ver con lo que soy ahora, pero a veces hay que dejar que  algunos sueños se vayan para que otros puedan hacerse realidad. 

Love, Adenay:)

¿Qué sueños has dejado marchar para poder alcanzar otros?
24 junio, 2019
El milagro del perdón: Un libro para aprender a perdonarte y perdonar

El milagro del perdón: Un libro para aprender a perdonarte y perdonar


¡Hola hungry soul reader!, esta semana he estado leyendo "El milagro del perdón" de Spencer W. Kimball.

Es la tercera vez que leo este libro, y me gustaría compartir contigo las ideas e impresiones que he recibido mientras lo he estado estudiando.

La primera vez que lo leí, fue mientras era una adolescente que intentaba significativamente comprender porqué me sentía tan miserable tras una serie de acontecimientos que habían ocurrido en mi vida, y que me llevaron a dejar de sentir la compañía del Espíritu Santo.

En mi proceso de querer aprender y recuperar ese don, mi mayor preocupación se tornó en ser perdonada por los errores que había cometido.

Necesitaba arrepentirme de verdad y llegué a sentir ese tipo de tristeza que es según Dios.

"El milagro del perdón" me ayudó a ver claramente en qué me había equivocado, y fue un pilar de fortaleza y testimonio durante uno de los años más tristes y oscuros de mi existencia.

La segunda vez que lo leí, curiosamente en contraposición con lo que sentí al leerlo por primera vez, me pareció un libro difícil y duro de aceptar.

Tal vez, en esta ocasión, estaba más pendiente de encontrar las frases y enseñanzas que me resultaban más incómodas de reconocer. No lo leí con un espíritu ni de arrepentimiento ni para desear aprender, sino para señalar los puntos en los que a mí me parecía estar más en desacuerdo. ¿Por qué lo hice así?

No lo sé. Supongo que a medida que fui creciendo me volví una persona más crítica y menos sensible a este tipo de discursos. Estaba tan segura de que yo estaba en lo correcto, y que lo que leía se encontraba tan desfasado de lo que se creía y enseñaba en pleno siglo XXI, que me dejé llevar por mi "instinto natural" y dejé este libro durante muchos años guardado en una caja debajo de mi cama.

La semana pasada, mientras pensaba sobre qué libro iba a escribir hoy, recordé a mi ya casi olvidado amigo de tapas rojas, y decidí que ya era hora de comenzarlo a leer de nuevo.

Decidí, comenzar desde el final. Es decir, empecé a leerlo desde el último capítulo, y así, ya, hasta la mitad.

Decidí hacerlo de esta forma, para saborear el dulzor del perdón en un principio, y poder meditar en las amonestaciones que se encuentran a lo largo de los primeros capítulos, para después.

Ahora que lo estoy leyendo por tercera vez, no entiendo qué me daba tanto miedo, ni por qué lo guardé como si se tratase de un libro maldito.

De momento, los capítulos que ya he escudriñado son:

  • El milagro del perdón
  • Dios perdonará
  • La Iglesia perdonará
  • El momento de rendir cuentas
  • ...como perdonamos a nuestros deudores
  • Perdonad para que seáis perdonados
  • Tracemos un curso seguro
  • Evítense las asechanzas
  • El cumplimiento de los mandamientos de Dios trae el perdón
Ya no es un libro que me disguste. Todo lo contrario, creo que a pesar de ser un libro escrito en los años 70, enseña y explica muy bien de qué manera podemos pecar, cuáles son las consecuencias de cometer pecados, cómo podemos arrepentirnos, y lo más importante, cómo podemos lograr el perdón de nuestras transgresiones y volver a ser limpios. 

Creo que este libro debe leerse siempre con un espíritu de mansedumbre. Deja de cuestionarlo todo. Deja de castigarte y de juzgarte. Un auto análisis constructivo te motivará a desear cambiar para bien y para acercarte más a Dios. Un auto análisis destructivo te conducirá a pensar que está todo perdido y te alejará de toda esperanza de poder volver con Él.

Lo que he aprendido al leer "El milagro del perdón", es que necesitamos arrepentirnos continuamente. Esto es importante. Quizás es lo más importante que debemos hacer día a día porque, ¿cómo saber si este no es el último?

Es mil veces mejor arrepentirse y vivir, que morir en la tristeza de nuestros pecados. 

Love, Adenay:)

05 junio, 2019
THE GOD WHO WEEPS: ¿DIOS LLORA?

THE GOD WHO WEEPS: ¿DIOS LLORA?


Cuando nacemos, lo primero que hacemos para presentarnos al mundo es llorar. Lloramos porque necesitamos respirar, lloramos porque necesitamos comer, lloramos porque sentimos frío, lloramos porque tenemos sueño, lloramos porque queremos que nos carguen en brazos...

Pero, ¿y si también llorásemos porque ya no nos encontramos en la presencia de Dios?, ¿y si llorásemos porque echamos de menos nuestro hogar celestial?.

Esta semana he estado leyendo The God Who Weeps (El Dios que solloza,) un libro escrito por Terryl Givens y Fiona Givens.

Terryl Givens es profesor de literatura y religión en la Universidad de Richmond y un destacado  autor de varios libros aclamados por el New York Times. Entre los títulos más relevantes de sus obras se incluyen When Souls Had Wings (Cuando las almas tenían alas), una historia acerca de la idea sobre la preexistencia , y la biografía de Parley Pratt ( ganadora del premio al Mejor Libro de la Asociación de Historia Mormona, en 2012).

Fiona Givens, profesora de Historia europea en la Universidad de Richmond, actualmente retirada, después de dirigir el Programa de Lengua Francesa en la escuela de Patrick Henry High School, en Ashland, Virginia. Como trabajo adicional a su educación, se dedicó a varios proyectos de traducción a lo largo de su vida, y también como directora de comunicación. Esta es su primera colaboración con Terryl como escritora.

Puedes ver qué motivó a este matrimonio escribir su libro en el siguiente vídeo:

   

 Lo que inspiró a estos dos profesores de historia para escribir este libro, fue la preocupación que sintieron por los jóvenes intelectuales de la Iglesia que se estaban alejando de ella a causa de algunos aspectos de su historia.

Fiona remarca: "Si la historia no puede salvarnos, sí lo puede hacer nuestra teología". 

Terryl comenta: "Si las personas se alejan de la Iglesia, al menos queremos asegurarnos de que sepan realmente de qué se alejan". 

Los Givens utilizan muchas citas filosóficas de los grandes pensadores de la historia para conectar con la teología mormona y exploran cómo ésta doctrina da sentido a la vida.

Es un libro con el que he llorado.

Si alguna vez te has preguntado cómo es Dios, en este libro aprenderás que tu Padre Celestial tiene un corazón que late en sintonía con el tuyo, sintiendo gozo por tus logros, y angustia por tus aflicciones y dolor.

Entonces, si tuvieses la oportunidad de hablar con Él cara a cara, ¿qué le preguntarías?
Me enternece y al mismo tiempo me asombra, la pregunta que escogió hacerle Enoc, cuando tuvo la oportunidad de hablar con el Señor:
¿Cómo es posible que tu llores, si eres santo, y de eternidad en eternidad?
Este libro es lo más maravilloso que he leído en mucho tiempo.

¿Te animas a leerlo?

Love, Adenay:)


03 junio, 2019
5 beneficios de leer en pareja

5 beneficios de leer en pareja


¡Hola hungry soul reader! A menudo pienso en cómo la lectura se ha convertido en un "must" en mi día a día, y en cómo me ayuda a desconectar del mundo y de los problemas que me rodean. Leer se ha convertido en mi "momento zen", y lo disfruto tanto, que a veces me olvido de que no estoy sola en casa... 😅

Ayer, supongo que en un intento de llamar mi atención y de compartir conmigo algo que me encanta,  mi marido tuvo una idea genial: Preparó una mochila con dos libros, una toalla y algo para picar, y me llevó a una parque que se encuentra cerca de casa. 

Extendimos la toalla en el césped, sacamos nuestros libros, buscó una lista de reproducción de música relajante en Spotify, y nos pasamos la tarde leyendo al aire libre. 

Lo que ocurrió mientras leíamos juntos, me dio la idea para escribir este post. Quiero compartir contigo los 5 beneficios que mi marido y yo descubrimos al leer en pareja. Aquí van:

  1. Te ayuda a desconectar de las redes sociales.  No te miento, vaya donde vaya me fijo mucho en las parejas y en las familias y en cómo los móviles , especialmente, interfieren en sus interacciones humanas.  Trabajo en un restaurante donde he visto de todo, pero lo que más me sigue llamando la atención es cuando una pareja o una familia entera que sale a cenar, se pasa el servicio entero con los ojos pegados al teléfono. Leer con tu pareja puede convertirse en un momento sagrado en el que los móviles no existen. Intenta cambiar los ratos que pasas estando conectada a las redes sociales por leer un buen libro y verás cómo empiezas a irradiar tu propia luz y atraer a las personas que quieres a ti, y no a distanciarte de ellas con la luz del móvil. Ayer estando en el parque, me di cuenta de que no echaba de menos mi teléfono, sin embargo, no podía soltar mi libro, ni la mano de mi marido.
  2. Hace que surjan conversaciones interesantes. Ricar leía Santos y yo The God Who Weeps, cuando ambos interrumpimos nuestra lectura y comenzamos a hacernos preguntas acerca de lo que estábamos leyendo. Esas preguntas desencadenaron en una conversación más profunda acerca de nuestros propias dudas y miedos, y gracias a ello pudimos compartir nuestros sentimientos como hacía tiempo que no lo hacíamos.
  3. Ayuda a relajarte. Como ya te he comentado antes, leer me ayuda a relajarme y a olvidarme de los problemas que me rodean, pero también lo hace la pintura, el dibujo y la música. Compartir ayer con mi esposo uno de mis hobbies, me ayudó a sentirme más relajada y menos preocupada por las cosas que teníamos pendientes por hacer al llegar a casa. Leer al aire libre nos ayudó a descansar mental y físicamente. ¡Tienes que probarlo!
  4. Crea un vínculo de amistad más fuerte. Seguramente haya otras actividades que te hagan sentir igual de bien o más unida a tu cónyuge que la lectura, pero por algo se empieza. Leer sobre temas diferentes pero con el propósito de compartir lo que vamos aprendiendo, hizo que nuestro vínculo de amistad y nuestra confianza se fortalecieran. ¿Por qué? Porque leemos libros que inspiran, que elevan y reconfortan. Somos lo que comemos, pero también lo que leemos...👀💗
  5. Te invita a salir de tu zona de confort. Te prometo que ayer me hubiese quedado en casa. Últimamente, no me apetece salir, pero probar hacer algo que disfruto en otro ambiente, me ayudó a ver que a veces, lo que importa es el QUÉ y no el DÓNDE. Leer en sitios dónde no estáis acostumbrados a leer puede ayudaros a salir de vuestra zona de confort y a querer probar cosas nuevas en otros ámbitos de vuestras vidas. 
¿Qué te han parecido estos 5 ventajas de leer en pareja?, ¿Se te ocurre alguna más?. ¡Compártela!

Love, Adenay:)