Dime, ¿estás ahí?
Padre Celestial, dime, ¿estás ahí? ¿Y escuchas siempre cada oración?Quiero creer que sí es así. Quiero creer con todas mis fuerzas, que estás atento a cada palabra, a cada lágrima, a cada corazón roto, a cada par de piernas cansadas, a cada sonrisa apagada...
Quiero creer que eres consciente de cada suspiro, de cada latido, de cada par de ojos tristes, de cada vida que ya no ama...
Quiero creer, que no te resulta fácil decirme "aún no",
"espera", "ten calma", "mañana"...
Quiero creer, que cuando te quedas quieto,
es para abrazarme luego, con más ganas.
Durante esta semana he leído una escritura que me ha hecho reflexionar acerca de los sentimientos de Dios hacia nosotros. En un mundo en el que "Dios ha muerto" y en el que "Dios no existe" me encuentro con esta solemne declaración de amor que disipa cualquier inquietud o duda sobre la intención de nuestro Creador con respeto a nuestro mundo, a nuestra existencia y a su plan de salvación:
Porque he aquí, amados hermanos míos, os digo que el Señor no obra en la obscuridad. Él no hace nada a menos que sea para el beneficio del mundo; porque él ama el mundo, al grado de dar su propia vida para traer a todos los hombres a él. Por tanto, a nadie manda él que no participe de su salvación. He aquí, ¿acaso exclama él a alguien diciendo: Apártate de mi? He aquí, os digo que no; antes bien, dice: Venid a mí, vosotros, todos los extremos de la tierra, comprad leche y miel sin dinero y sin precio. He aquí, ¿Ha mandado él a alguien que no participe de su salvación? He aquí, os digo que no, sino que la ha dado gratuitamente para todos los hombres; y ha mandado a su pueblo que persuada a todos los hombres a que se arrepientan. He aquí, ¿ha mandado el Señor a alguien que no participe de su bondad? He aquí, os digo: No; sino que todo hombre tiene tanto privilegio como cualquier otro, y nadie es excluido.
Yo no soy una erudita de las escrituras, sin embargo, sé que Jesús es el Cristo. Y sé que todos los que se alleguen a él y crean en su nombre, podrán sentir gozo aún en medio de las tribulaciones.
Él te conoce. Él te ama. Él te escucha. Cree que sí.
Love,
Adenay

No hay comentarios
Publicar un comentario